jueves, 12 de septiembre de 2013

¡ESPAÑA, PAÍS DE PANDERETA!

No me puedo resistir a escribir este post al que llevaba dándole vueltas ya hace algún tiempo, y que tras los últimos acontecimientos se ha reavivado en mi cabeza.




Estos últimos días tras la no elección de Madrid 2020 como sede para la celebración de los juegos olímpicos, se ha oído hablar mucho de la calidad de nuestros políticos y representantes fuera de nuestras fronteras, esto no es nuevo, viene ya desde hace bastante tiempo atrás, todos somos conscientes de la formación / cualificación que nos exigen para ocupar un puesto de trabajo en cualquier empresa privada / publica (aunque en algunos puestos públicos podemos suprimir dicha cualificación por grado de parentesco o afinidad con la persona encargada de asignar el puesto.... ) pero no es la formación o más bien deformación de nuestros representantes lo que quiero dejar de manifiesto en este post.

           Todos sabemos la patética imagen que tiene España dentro de nuestras fronteras, (caso gurtel, caso Noos, operación malaya, caso Bárcenas, operación Puerto, Madrid Arena....) todos eximiendo responsabilidades, como si no fuera con ellos... pero lo peor de todo es que a la población ya no nos sorprende nada, ¿Porque? porque somos espectadores en una pista de circo, donde cada vez hay mas payasos que no hacen gracia y menos domadores  con látigo firme.

No nos sorprende haber sido oyentes de tan míticas dicciones:



               -"Todo es mentira excepto algunas cosas que son verdad" (Mariano Rajoy) 

               -"A relaxing cup of café con leche" (Ana Botella) 


          Con esto no quiero decir que yo lo haga mejor, ni que cualquiera sepa hacerlo, lo único que pido es que se exija una cualificación para desempeñar determinadas funciones u ocupar determinados puestos, y más aun en este caso en el que el destino y vidas de tanta gente están en sus manos, por lo menos que no nos quede esa sensación de impotencia, en la que poco podemos hacer, o decir, salvo escribir post como este donde liberar la indignación personal y decepción por nuestros representantes (sean rojos verdes, amarillos o azules...) y si alguien no sirve para ejercer determinado puesto por carencias formativas, pues siempre habrá otras ocupaciones que puedan desempeñar y que cuesten mas baratos a la población, ya no hablo solo en términos económicos, sino a nivel de imagen...


Ahora también somos conscientes de la imagen que tiene de nosotros fuera de España 


                  



¡ESPAÑA, PAÍS DE PANDERETA! 







No nos extrañan titulares como:



          - Tasa de desempleo en España 


          - ........


Por todo esto, la marca España ha sufrido una degradación que no somos capaces de asumir, atrás quedaron siglos de esplendor en los que todo el mundo envidiaba nuestras gestas, y la palabra español era envidiada, temida y respetada ,....¿Dónde perdimos esa grandeza? Mi respuesta a esta pregunta, es que perdimos honor y nobleza al mismo tiempo y con la misma rapidez que perdimos la vergüenza....

IMPERIO ESPAÑOL




Y después de todo, ¿Que esperamos? ¿Que nos adjudiquen la organización de unos juegos olímpicos?.....Sería lo de menos organizarlos, pero cuando alguien tiene la sensación que no sabemos organizarnos ni nosotros mismos, que la palabra corrupción está en 3 de cada 4 noticias relacionadas con España, y nuestra credibilidad se basa en mentiras y mas mentiras... es lógico y normal que nos vaya como nos va. Y por mucho empeño que pongan nuestros héroes o conquistadores actuales (Rafael Nadal, Mireia Belmonte, Selección de Fútbol, Baloncesto,Balonmano....) en levantar dicha imagen, puedo asegurar y a la vista está, que es mayor el desprestigio sufrido gracias a nuestros representantes fuera de aquí  (¡De vergüenza!)

                                         ¡¡¡YA NADIE NOS COMPRA!!!


Es una reflexión que quería compartir con todos vosotros.........

domingo, 1 de septiembre de 2013

¡Que Gran Invento!

Siguiendo en la línea de los post fáciles, en este quería hablar de algo para mi muy curioso, y que debido a la velocidad en que vivimos, no nos damos cuenta de ello. Pero no sé si os habéis parado a mirar a vuestro alrededor y observáis la cantidad de "trastos y artilugios" que nos rodean, algunos para facilitarnos la vida y otros para dificultárnosla, jejeje...



 Es sobre esto en lo que quería centrarme. A lo largo del tiempo hay inventos sin los cuales no podríamos vivir y los cuales consideramos imprescindibles:
Electricidad
siglos XVII ,XVIII  y a comienzos del siglo XIX
Galvani, Volta, Coulomb , Franklin, Ampère, Faraday  y Ohm
Imprenta
1440
Johannes Gutenberg
Bombilla
1879
Thomas Edison
TV
1925
Teléfono
1871
Antonio Meucci
Penicilina
1928
Alexander Fleming
Internet
Década de 1960
Red de la Agencia para los Proyectos de Investigación Avanzada de los Estados Unidos
     

       Pero no es a estos grandes inventos a los que me quiero referir en este post, sino a los inventos que NO han marcado un hito histórico en la humanidad y sin embargo para cada uno de nosotros son vitales, quiero que pensemos en esas pequeñas cosas que nos hacen la vida más fácil y agradable y sin las cuales se nos dificultaría mucho nuestro día a día porque las consideremos imprescindibles:
Por ejemplo, para una persona a la que le guste mucho escuchar música, el invento de iPod, reproductores de Mp3, y demás dispositivos de reproducción de música es algo imprescindible y vital, ya que pueden estar constantemente disfrutando de este gran placer (mientras haces deporte, estas en la ducha,...) , también para algunas personas, las gafas o lentillas son vitales, porque sin ellas se haría muy difícil su día a día....
Con estos ejemplos quiero que veáis que para cada uno de nosotros habrá algo imprescindible (teléfono móvil, coche, bolsos, reloj, gafas, pintalabios, libros, cámara de fotos....  ), y es eso sobre lo que quiero que reflexionéis.
En mi caso, creo que uno de los pequeños inventos que ha mejorado mucho la vida son los bolsillos, porque me he dado cuenta que muy pocas veces están vacíos, siempre los utilizo para llevar cosas, (dinero, llaves, cartera, teléfono, papeles…) nunca me había parado a pensar en la mucha utilidad que hago de este invento…. curioso…

¿Que hay a vuestro alrededor que os hace la vida más agradable y sencilla?
Os dejo una viñeta muy graciosa de un comic sobre inventos, el cual recomiendo leer por el aporte de ideas que puede ofrecer: Los Grandes Inventos de TBO


Los Grandes Inventos de TBO

jueves, 8 de agosto de 2013

La música es vida, la vida es música...


Para este post quería poner algo mas fácil de leer, y que no hiciese pensar mucho, dadas las fechas que estamos, y leyendo el post del blog de un amigo, me inspiró para hablar de lo que os voy a contar…..



Quería hablar de la importancia de la música en nuestras vidas, porque al igual que hay multitud de estilos de música (pop, rock, reggae, reggaeton, flamenco, metal, heavy, dance, trance, punk, electrónica, gótica, regional,….) hay multitud de oyentes con gustos para cada una de ellas, y os puedo asegurar que todas tienen sus seguidores, los que me conocéis sabéis que me gusta mucho la música y mi “estilo o debilidad” es la música de los 80.



Pero de lo que quería hablar en este post es de la importancia que tiene en nuestras vidas, porque podemos asociar la música a estados de animo, sentimientos, sensaciones, estaciones del año, lugares, situaciones concretas,… gracias a la música somos capaces de evocar recuerdos, de cambiar nuestro estado de animo e incluso de olvidar por un momento la realidad que vivimos para dejarnos llevar o transportarnos a los recuerdos que la música nos traiga




Muchas veces nos sorprendemos melancólicos mientras escuchamos esa canción o aquella otra que nos trae agradables recuerdos del pasado, porque como sabéis no siempre nos apetece escuchar el mismo tipo de música. Independientemente del estilo que nos guste más o menos, todos tenemos canciones que por alguna razón u otra son especiales, canciones que nos hacen vibrar, emocionarnos, recordar, sentir…



En este post quería compartir con vosotros unas cuantas que para mi son especiales, y que cuando las oigo no me dejan indiferente:

-         Una canción que me anima: 

-         Una canción de las que me trae recuerdos:

-         Y por ultimo, un par de canciones propias de estas fechas:



Os invito a que cerréis los ojos y penséis en una canción y la compartáis, a la vez que hacéis este ejercicio evocareis grandes recuerdos y sensaciones  ¡¡¡¡PROBARLO!!!!.

¡Espero vuestras canciones y comentarios!

Aquí la entrada del original post que me inspiró.

martes, 9 de julio de 2013

Identidad Digital

           
¿LIBERTAD? Una de las metas en la vida del ser humano es obtener de una forma u otra la libertad, dejar de ser esclavo o dependiente de cualquier  cosa/persona. Uno de los pasos para conseguir esta anhelada libertad pasa por no dar explicaciones sobre nuestros actos (siempre que estos no incurran en ningún delito estipulado así por la ley), sentirnos libres implica que nadie nos controle, que no demos a nadie que no queramos la capacidad de opinar sobre nuestras acciones, que nadie pueda juzgarnos, en definitiva, sentirnos libres implica pasar como anónimos, como dominadores absolutos de nuestra vida, y controlar qué y cuándo contar sobre nosotros mismos.....

Quien no ha oído comentarios sobre el miedo o recelo que tenemos a nuestra intimidad, como:
                - No quiero que hacienda me controle, me gustaría desaparecer....
                - Tengo que hacer las cosas a escondidas de mi vecino/amigo/primo,...

                En general, nos da miedo la información nuestra que pueden tener ciertas instituciones/personas, porque no sabemos el uso que de ella puede hacer, y con el conocimiento de esta información por parte de terceros nos sentimos vulnerables pudiendo llegar a perder ese poder o control total sobre nuestra vida, pudiendo llegar a perder la tan anhelada libertad....
                Pero si hablamos de identidad o información digital sobre nosotros, no nos preocupa demasiado,…. Quizás por el desconocimiento de los posibles usos que se le pueda dar a nuestra información existente en la red, o por desconocimiento de la cantidad de información que actualmente hay en la red sobre cada uno de nosotros, ¡pues os voy a sorprender!:

                Os voy a enumerar una lista de aplicaciones, para que penséis en cuál de ellas estáis dados de alta y utilizáis:

Facebook, twitter, twenty, LinkedIn, YouTube, Flick, Instagram, MySpace, spotify, dropbox, blogger, eBay, PayPal, google+, evernote, google now, eltenedor, WhatsApp, Line, Skype, Google, Yahoo, .... Todas estas aplicaciones almacenan información acerca de nosotros, información personal, profesional, intima, sensible, confidencial, información sobre quienes son  nuestros amigos, familiares, vecinos, lugar de nacimiento, de residencia, de vacaciones, gustos y aficiones, fechas de nacimiento y de vacaciones, horario de trabajo, incluso disponen de información sobre nuestros pensamientos y deseos, gustos musicales, culinarios, sitios que visitamos, y restaurantes donde comemos, a que dedicamos el tiempo libre, y donde invertimos nuestros ahorros..... 

Muchas veces estas aplicaciones reproducen la realidad mejor que nosotros, con imágenes nuestras que nosotros ni recordábamos... ¡QUE MIEDO! A todo esto hay que añadir que la información digital no sufre desgaste, como le sucede a nuestra memoria, por lo que no se puede caer en el olvido y siempre seremos esclavos de la información que en la red exista sobre nosotros ya que en cualquier momento puede ser resucitada o encontrada por alguien cuyo fin no sea del todo licito y pretenda desacreditarnos... No solo la información aportada por los usuarios es la que se encuentra en Internet y compone nuestra identidad digital, ya que a esta habría que añadir la que se encuentra en los boletines oficiales y que desde hace un tiempo están ya digitalizados, por lo que también se puede encontrar alzamientos de bienes, oposiciones a las que se ha presentado, multas de tráfico, indultos, notificaciones judiciales....


Tras todo esto, a mí me surgen algunas dudas, ¿Podemos desaparecer digitalmente? ¿Qué pasará con todos estos datos el día que no estemos? Aunque parezca más un argumento de una película de ciencia ficción, que una situación de la vida real, ya existen empresas que se dedican a matarnos y certificar nuestra muerte digital, no es nada fácil desaparecer digitalmente y para ello se requieren expertos en leyes y parcelas con tantas lagunas como rápido es el avance de estos medios, donde palabras como reputación digital, honor digital o derecho al olvido digital tienen su mayor sentido, empresas que actualmente son escasas y que quizás sean necesarias.....


Porque......, y ahí van las cuestiones para la reflexión y las que espero que me resolváis..... ¿Estamos de acuerdo con la identidad digital que poseemos? Aquella que se ha forjado con nuestras aportaciones y las aportaciones de nuestros conocidos/desconocidos, amigos/enemigos....otra cuestión es ¿Somos conscientes del uso que puede darse a esta información? ¿Quién, como, porque y para que puede ser consultada esta información?¿Creéis que palabras como herencia digital, albacea digital o reconstrucción digital a través de la identidad forjada por la información serán posibles y oídas en un breve periodo de tiempo?¿Que pensáis de todo esto? o ¿Preferís ni pensarlo porque el solo hecho o conocimiento de estas cuestiones os asusta?....

Adjunto un link con unos vídeos simpáticos explicativos sobre lo que se debería hacer para morir digitalmente en paz.



miércoles, 26 de junio de 2013

Gente Tóxica


En este nuevo post quiero hacer una reflexión en alto, quiero compartir con vosotros un hecho curioso del que todos o casi todos somos conscientes pero nunca nos hemos detenido a observarlo.



Quiero hablar de la gente toxica, ¿Que se entiende por gente toxica? Yo entiendo por gente toxica aquellas personas que nos intoxican con sus dosis de odio, celos, envidias, arrogancia, chantaje emocional,... son personas cercanas a nosotros, personas de las que sin darnos cuenta acaban influyendo de alguna forma u otra en nuestro carácter, en nuestra forma de comportarnos...
Todos tenemos ejemplos de personas toxicas, personas que pueden hacernos cambiar de humor solo por su forma de ser, es difícil darse cuenta de esto, incluso es difícil saber si uno mismo es una persona toxica, ya que a simple vista todos parecemos felices con la vida que llevamos..
 

 Este término se puso de moda tras la publicación del libro de Bernardo de Stamateas (Lectura que recomiendo), donde se identifican los diferentes perfiles de gente toxica, así como algunos consejos para intentar evitarlos:



Os dejo un breve resumen de los diferentes tipos de gente tóxica, por si podéis reconocer a alguien entre ellos:
El sociópata
El más peligroso de los seres tóxicos. De entrada cae excelentemente, regalándonos el oído, pero miente sin pestañear para conseguir lo que quiere.
Carece de escrúpulos, es incapaz de asumir responsabilidades, y los sentimientos y derechos de los demás no le interesan lo más mínimo.
Ni el sentido común: si le conviene, no duda en contradecirse. Su palabra favorita es 'yo'; es engreído y se jacta de todo.
¿El mejor modo de reconocerlo? Mire bien su rostro; no mueve un músculo, no expresa emociones.
Y es que no las siente en absoluto
El mediocre
La desidia y el pasotismo son muy contagiosos. Pese a que no suelen hacer daño más que a ellos mismos, los mediocres pueden envenenar también a las personas más abiertas y vitales si logran convencerlas para ver la vida desde su punto de vista.
Su toxicidad puede lograr incluso que uno acabe yendo a trabajar cada vez más desmotivado, en una burbuja de depresión.
¿La solución? Recordar siempre que la elección de nuestros compañeros de ruta depende solo de nosotros.
El arrogante o presuntuoso
Soberbios, vanidosos y pedantes, los tóxicos de esta especie están convencidos de estar siempre en lo cierto y de tomar, sin margen de error, las mejores decisiones. Si no ganan, empatan. ¿Perder? Jamás. Siempre tienen preparada una respuesta, sobre cualquier tema, hasta el punto de memorizar grandes frases para soltarlas en el momento adecuado y parecer mejores que los demás. Desde luego, reciben las opiniones ajenas con suficiencia.
«¿Estás realmente seguro?» es su frase típica. Déspotas intelectuales, aman pontificar, y cualquier medio es bueno para mantener viva la atención de los otros, porque que nadie lo dude solo sus opiniones importan. Si les toca escuchar, suspiran, hacen gestos, muecas, expresando que también sobre eso tienen una opinión; y, desde luego, mejor. En el trabajo intentan convencer a todos de que son indispensables, pero el creerse perfectos los hace equivocarse con frecuencia. Alentados por su errada autopercepción, se hacen daño ellos solos: un buen grado de autoestima es indispensable, pero tener más de la cuenta los vuelve ciegos ante sus errores. Hasta que un día 'ven', aunque no lo confiesen. Pero suele ser demasiado tarde.
El victimista
Convencido de que el mundo un lugar terrible está en su contra, rezuma negatividad por cada poro, regodeándose con su mala suerte pero sin hacer nada para cambiar las cosas ni su propia situación. Su resentimiento contra todo es tan intenso que contagia con su pesimismo a quien lo escucha.
Aunque lo peor de sus dotes es una enorme habilidad para que los demás nos sintamos culpables de su situación desesperada.
El humillador
Goza rebajando a sus víctimas hasta desequilibrarlas emocionalmente. Encuentra auténtico placer en ello. Finge ser nuestro amigo y querer ayudarnos, pero en verdad solo recaba datos sobre nuestros defectos para dejarnos mal a los ojos de los demás. Jamás se quita la máscara, a menos que alcance una posición de ventaja sobre nosotros. Entonces sí, no duda en llegar incluso al insulto explícito y la humillación directa. A un tóxico de este calibre hay que vigilarlo con atención: sus continuos 'recaditos' pueden crearnos un sentido de inferioridad que nos pondría aún más en sus manos; si logra condicionar nuestra vida con sus actitudes, podríamos llegar incluso a convencernos de que lo hace por nuestro bien.

El envidioso
No le cabe en la cabeza que los demás triunfen por haberse sacrificado o haber trabajado con tesón y talento, y está siempre rumiando sobre lo que los otros tienen y él no. Siembra cizaña en forma de cotilleos llenos de malicia, rumores y críticas infundadas. En su versión más radical, busca
directamente destruir a quienes envidia maltratándolos verbalmente y rebajando todos sus logros ante quienes los valoran. Para él, quien se mantiene en forma yendo al gimnasio no es más que un narcisista con la cabeza hueca; quien asciende, un pelota de los jefes o una ligera de cascos, y así sucesivamente. En el fondo, sin embargo, quien más sufre es precisamente él, que desea ante todo lo que nunca tiene. Y conseguirlo no resuelve
su conflicto.
El agresivo verbal
Su primer objetivo es hacernos sentir débiles e ineptos. Ofensivo e intimidatorio, incluso su cara, cuando se enciende, resulta belicosa, igual que su tono de voz, siempre atronador. Su violencia psíquica puede dejarnos una huella no menor que la de un maltrato físico. Intentar razonar con ellos es perder el tiempo: aunque un día exaltasen nuestra inteligencia, al día siguiente cuando más tranquilos nos encontremos podrían lanzarnos la pulla más brutal. ¿Consuelo? Estos seres tóxicos no saben entablar relaciones duraderas y terminan solas, abandonadas por todos quienes habían entrado en relación con ellos.

El jefe autoritario
Un déspota que goza imponiendo su voluntad y necesita constantemente sentirse legitimado a base de humillar a quienes trabajan para él
Mantienen el control atemorizando e insultando incluso al personal, hasta el punto de convertir en una insoportable carga lo que habría podido ser un proyecto interesante en el que implicarse. A menudo, estas personas autoritarias no se revelan como tales hasta que, por fin, obtienen el ansiado cargo directivo; un momento antes su toxicidad era insospechable. En los casos más extremos odian a quienes consideran inferiores y boicotean a los que destacan: nunca soportarían ser superados por un subordinado. Su afán de control es tal que llegan a inmiscuirse en el tiempo libre de sus empleados. ¿La mejor defensa? La ley, que ya reconoce el delito de 'mobbing'.

El cotilla maldicente
Es un especialista en crear mal rollo en el trabajo sin ningún remordimiento. Sus indiscreciones pueden compro-meter a sus colegas más competentes, y todo sin el menor provecho para él, que se realiza solo con ser escuchado y ver que sus versiones cuelan. Nada ambiciona más que saberlo todo de todos, y si no lo sabe, exagera lo que cree saber o se lo inventa directamente, en lo que es un auténtico talento. ¿Su secreto? Hacer creíbles sus fábulas a partir de una enorme cantidad de detalles conocidos o, en todo caso, coherentes. Nuestra única defensa ante él es mantenernos a distancia y no contarle jamás nada. En cualquier caso, cabe recordar que casi todos participamos alguna vez en la propagación de cotilleos, siquiera para comentarlos. Es útil un poco de autocrítica para no volvernos tóxicos a nuestra vez.
El neurótico
A muchos tóxicos podría calificárselos de 'malos', pero no a los neuróticos, que perjudican tanto a los demás como a sí mismos. Y, aunque pueden causar mal, no suelen tener maldad. Viven poniéndose metas inalcanzables y, si somos sus socios, esperarán lo mismo de nosotros. Su perfeccionismo se convierte casi siempre en manía y quieren controlarlo todo, incluyéndonos, desde luego, hasta el punto de recurrir las veces que hagan falta al chantaje emocional. Pero no son malos; al contrario, quisieran gustar a todo el mundo de un modo casi infantil. Fantasiosos y autosuficientes, no escuchan consejos, pero están más que dispuestos a prodigar su ayuda 'a todos'. Entre ellos, los peores son los supertóxicos castradores, los que nos ayudan solo para poder decirnos alguna vez: «Con todo lo que he hecho por ti, ¿y me lo pagas así?».


Desde este post no quiero volver a decir lo que Stamateas ya nos cuenta en las páginas de su libro, yo voy a apelar al sentido común de cada uno e intentar evitar la toxicidad en nosotros, ¿¿¿COMO??? pues un primer ejercicio que os voy a proponer, es LA SONRISA, algo tan fácil y tan poco utilizado en el día a día.
Hace ya un tiempo, un amigo me comentó que se había dado cuenta que los españoles sonreímos poco o nada, y he estado observando este fenómeno y tiene razón en parte, ya que es cierto que la gran mayoría no sonríe pero hay gente que si sonríe, y analizándolo un poco más me he dado cuenta que el mayor volumen de gente sonriente se concentra en niños y personas mayores, lo que me hace sacar varias conclusiones:
                - Con la inocencia de la niñez conservamos la sonrisa por la inconsciencia de otro tipo de preocupaciones que no es la de VIVIR.
                - Con el paso de los años conservamos la sonrisa precisamente por lo contrario, porque conocemos el resto de preocupaciones, pero sabemos que lo realmente importante es VIVIR.

Y mi pregunta es ¿Tenemos que perder la inocencia, o recibir tantos palos/ desilusiones en esta vida para darnos cuenta de lo realmente importante y establecer unas prioridades adecuadas? Es triste darse cuenta de esto, pero creo que con un poco de esfuerzo, se puede conseguir no caer en un estado de toxicidad alarmante, ni dejarse contagiar por estas "personas toxicas", y para todo aquel que quiera comprobarlo, lo animo a sonreír diariamente, a sonreír al realizar la compra, al entrar en un sitio nuevo, al cruzarnos con alguien que nos mire, a sonreír a los compañeros de trabajo/clase... Y ¡¡comentadme que sucede!!
Lo que también es cierto, es que los extranjeros suelen sonreír más que nosotros, solo hay que observarlos, ¿Son más felices, tienen menos preocupaciones? no lo creo, su única diferencia es el lugar de nacimiento, y creo que esa puede ser la clave, pero aquí necesito vuestras opiniones para poder averiguar el porqué.....

 ¿No os habéis sorprendido algún día estando enfadados sin tener motivo aparente, o estando deprimidos sin tener ningún motivo tampoco? O ¿días en los que nos levantamos contentos y sin embargo, llega alguien que nos cambia el humor para el resto del día?....... ¿Vamos a dejar que este tipo de "personas toxicas" ejerzan tanta influencia sobre nosotros? a partir de ahora cuando os veáis en una situación así, recordad que el control de nuestras emociones lo vamos a tener nosotros mismos, y que con una sonrisa seremos capaces de salir de la espiral de toxicidad para afrontar las cosas desde otra perspectiva….



miércoles, 22 de mayo de 2013

Apadrina Una Palabra

En el post de hoy quiero reivindicar lo nuestro, en concreto, reivindicar nuestro idioma, quiero dejar constancia de la riqueza y variedad del lenguaje español.  Nuestra lengua, el castellano o español es la tercera  lengua más hablada del mundo, tras el Inglés y el chino mandarín con más de 460 millones de hablantes en todo el mundo y para hacernos una idea de la riqueza de nuestro vocabulario, de todas estas personas, nadie conoce la totalidad de palabras de nuestro lenguaje, un total de 88.000 palabras contenidas en el diccionario de la R.A.E.












De un tiempo a esta parte, cada vez más, escuchamos en todos los ámbitos de la vida cotidiana palabras importadas del inglés para definir términos nuevos o reinventados, yo desde aquí quiero abogar por que no mueran palabras en nuestro idioma, y porque intentemos utilizar o buscar sinónimos de palabras en Castellano para referirnos a esos conceptos nuevos, palabras que todos entendamos....

Un ejemplo claro y simple de esto, no hay charla, o reunión que se precien en la que no aparezcan varios anglicismos: brainstrorming, coaching, workflow,...
"tras el brainstorming llegamos a la conclusión de que mediante un proceso de coaching con la empresa filial y siguiendo los workflow adecuados, los beneficios podrían incrementarse en un 10%"
"tras las ideas expuestas en la reunión se llegó a la conclusión, de que ayudando a la empresa filial con la experiencia que nos avala, y siguiendo los procesos adecuados, los beneficios pueden verse incrementados en un 10%"

Con esta exposición no quiero que penséis que estoy en contra de que se adopten palabras en otras lenguas para definir nuevos términos surgidos, pienso  que la convergencia de lenguas es positiva, ya que no ganaríamos nada con rechazar un término que se emplee en inglés, francés, catalán, italiano... aislándonos con una creación exclusiva nuestra


Noviembre de 2001 y marzo de 2003 (1.ª carga), abril de 2003 y junio de 2004 (2.ª carga), julio de 2004 y diciembrede 2006 (3.ª carga) y enero de 2007 y junio de 2007 (4.ª carga).
 

En la actualización del diccionario (la 22ª edición) publicada en 2001 se retiraron ni más ni menos que 6008 palabras. Por contra, se incorporaron 11425 nuevas entradas, así que el saldo neto es positivo (5417 palabras). Por lo que no hay peligro de que el idioma “adelgace” demasiado.
Ejemplos de palabras eliminadas son “depós” (sinónimo de “después” que jamás había oído), “tesaurero” (sinónimo de “tesorero”) o “fallazgo” (sí, aún estaba este arcaísmo de “hallazgo”), porque el idioma está vivo y las palabras mutan, como hemos visto unas nacen, otras cambian y otras mueren por desuso
Y como no tenderle una mano a palabras como:  berlina, gandul, lapo, majadero, morriña, quicio, sarasa, tremebundo....que están al borde de la extinción y probablemente no aparezcan en siguientes revisiones del diccionario de la lengua de la Real Academia Española.


         Sin darnos cuenta hay palabras que poco a poco desaparecen de nuestro vocabulario sin hacer ruido, simplemente porque pasan de moda, porque evolucionan, o porque el término que definen ha quedado en desuso....


Un ejemplo de la mutación de palabras es el siguiente:

Los lectores menos jóvenes sabrán de lo que les hablo si digo:
- 'En el último guateque se organizó un buen jolgorio...' (estas palabras ya casi no se usan, paraos a pensar cuando fue la última vez que las utilizasteis....si es que lo habéis hecho..)
Por el contrario, solo los más jóvenes me entenderán si digo:
- ‘Todos sus tuit son demasiado frikis…. ’
Es cierto que la palabra “Tuit” no está admitida en el diccionario de la RAE, pero ya está propuesta para que sea incorporada en próximas revisiones, y  tiempo al tiempo, porque tampoco era pensable que palabras como Ketchup, sandwich o kebab formasen parte de nuestra lengua y ahí están...
Mi propuesta para este post es que penséis en una palabra que queréis “apadrinar”, porque os de cierta "morriña" perder del habla castellana, para que de una u otra forma al volver a leerla/escribirla evoquemos los recuerdos que de ella nos vienen a cada uno de nosotros a la mente, y la utilicemos, evitando así que esa palabra caiga en desuso, mi aportación a la causa es la palabra achaque, es una palabra que cada vez escucho menos, y que siempre me ha parecido una palabra graciosa, una palabra entrañable para expresar excusas, dolencias,... ¿Cuánto hace que no escucháis esa palabra? Algunas palabras mueren por zonas geográficas, no sé si será el caso de la palabra que he elegido,  pero puedo aseguraos que hace mucho tiempo, que no la escucho, y no utilizo esa palabra… (tampoco la he visto escrita desde hace mucho tiempo…)




Os animo a que dediquéis unos segundos de vuestro tiempo a pensar y compartir con todas las personas que lean este post alguna de esas palabras…



Es triste que desaparezcan las palabras que amamos; son nuestra memoria y nuestra identidad. No obstante, es inevitable; el lenguaje, como el ser vivo que es, no se detiene: sigue adelante y evoluciona impulsado por la comunidad de sus hablantes. Y eso, así nos duela -así muramos un poco en ese devenir-, no deja de ser algo fascinante. Unas palabras queridas mueren y otras, inesperadas, nacen. A pesar de las academias -la policía del idioma-, hay demasiados vándalos sueltos tratando de transgredir, de inventar, de crear nuevos sentidos....

¿Peligra el idioma? Si hemos de creer a los lingüistas, no. Todos estos transgresores son, hasta cierto punto, inofensivos. Actúan sólo a nivel de las palabras, del léxico, que es apenas la superficie de una lengua. Grave sería que se afectara su estructura: la sintaxis. Y ahí nuestro español luce robusto


                La decisión de eliminar palabras del Diccionario no se hace a la ligera. las supresiones tienen que contar con la aprobación de las 22 Academias de la Lengua Española, igual que sucede con las incorporaciones y modificaciones.

De cualquier forma, las palabras nunca mueren. El Diccionario Histórico que preparan las Academias se encargará de acogerlas, por muy humildes derivados que sean, y contará su evolución a lo largo de los siglos.

Os dejo un enlace con algunas de las palabras que se incorporaron en la última revisión de nuestra lengua al diccionario de la R.A.E :   Nuevas incorporaciones 

domingo, 14 de abril de 2013

STOP

Quizás el de hoy sea un post un poco diferente a los que he escrito hasta ahora, pero hace tiempo que llevo dándole vueltas a escribir sobre este tema, quizás para reflexionar en voz alta, quizás para llegar a entender algo más, o simplemente para compartir mi inquietud con vosotros.

Hace algún tiempo, leí un post que puso un amigo mío en su blog de viajes, sobre la búsqueda continua del ser humano, pensando el tema, me di cuenta que efectivamente estamos en un continuo perseguir  de cosas/situaciones/sensaciones... Todo esto lo hacemos en nuestro objetivo de encontrar la felicidad, un ejemplo de esto:
Cuando somos pequeños queremos ser mayores (porque no se nos tiene en cuenta....) y estudiar cosas interesantes, cuando vamos al instituto queremos ir a la universidad (porque nos da independencia, y oportunidad para hacer lo que "vocacionalmente" queremos...) , cuando estamos en la universidad queremos trabajar  (porque no tenemos dinero...), cuando empezamos a trabajar en nuestro primer trabajo, pensamos en que necesitamos buscar otro (Porque no nos da el suficiente dinero...) cuando cambiamos de trabajo, queremos ascender al siguiente peldaño(porque el valor de nuestro capricho excede nuestras posibilidades actuales...) cuando tenemos una casa, queremos una más grande, cuando tenemos una más grande, queremos una mejor, con mas jardín, y piscina privada, y cuando tenemos todo eso, queremos otra casa en la playa o la montaña donde ir de vacaciones... Cuando tenemos un coche, queremos otro mejor, otro más grande, otro que corra más, o quizás varios para los distintos usos que les vayamos a dar..

Otro ejemplo de continua búsqueda de bienes no materiales que llevamos a cabo los humanos: cuando estamos solteros queremos una pareja, cuando tenemos una pareja queremos casarnos, y cuando estamos casados queremos tener niños, cuando tenemos niños queremos que estos crezcan y nos den nietos...
Es como si tuviésemos que ir marcando checks en el transcurso de nuestra vida que nos garantizan que nos harán más felices....



De todo esto llego a dos conclusiones:
                - Paramos alguna vez en nuestra continua búsqueda y consecución de "cosas"?
                - Porque estamos en continua búsqueda y consecución?
               
Es a esto a lo que quiero llegar a contestar.... en mi caso, creo que la mayoría de las veces, no se ha conseguido algo cuando ya se está pensando en conseguir lo siguiente, lo que me lleva a pensar si realmente se valora lo que se consigue, si nos paramos a disfrutar lo que con tanto esfuerzo  conseguimos. Creo que se pierde el objetivo una vez que la meta está alcanzada, o simplemente perdemos el interés en algo que vemos realizable, y claro, entramos en esta espiral de búsqueda-consecución que nos absorbe y no nos da tiempo ni para pensar o disfrutar de lo que vamos alcanzando
En cuanto al porqué estamos en continua búsqueda tampoco queda muy claro y tampoco sabría dar una explicación concreta, pero pienso que nos mentalizamos en que la consecución de lo anhelado nos hace felices, y es cierto que así es, pero...... ¿DISFRUTAMOS DE ELLO REALMENTE? hemos oído mil veces el refrán de  "No es mas rico el que mas tiene sino el que menos necesita...." pero... nos hemos parado a analizar por un momento nuestra actitud? Es difícil llevar a la práctica, y más en el tipo de sociedad que vivimos que nos invita a esa continua búsqueda-consecución-deshecho.

               - Si, claro que nos hemos parado a analizarla, e incluso nos engañamos diciendo que son metas personales, profesionales para una mayor realización personal/profesional, y es cierto que experimentamos un crecimiento profesional y personal, pero ¿En todos los casos? ¿Merece la pena siempre esta continua búsqueda, ansiedad por conseguir?
Incluso a las personas que no entran en esta espiral las tildamos de personas "sin inquietudes", "personas vacías"... (Así justificamos nuestro comportamiento...)

Os invito a que hagáis una reflexión sobre estas dos cuestiones tras leer lo anterior:
               

- ¿Sabemos que nos hace felices realmente?
- ¿Disfrutamos de lo que tenemos?


 Quizás no sepamos que nos hace felices, pero si lo que no lo hace, y desde luego, acumular cosas, creo que no lo hace, por eso hago esta reflexión y el propósito de disfrutar de cada cosa que hagamos, de pararnos a pensar y sentir las sensaciones que experimentemos, de valorar los logros conseguidos e intentar que las cosas sean menos efímeras pudiendo así romper el circulo o espiral búsqueda-consecución-deshecho, y valorando la felicidad personalmente, sin patrones o conductas que nos aseguren que ha funcionado "en otros casos"... En definitiva se trata de realizar un ejercicio de parada en nuestras ajetreadas vidas (ajetreadas por que estamos inmersos en la consecución de alguna nueva meta o reto...) valorando si merece la pena pasar de largo momentos que quizás no volvamos a repetir, situaciones o experiencias que no volveremos a sentir, por el simple hecho de creer que nos espera algo después que nos hará mas felices..

Con esto no quiero decir que sea malo ser una persona con inquietudes o que afrontar retos y metas personales/profesionales nos priva de disfrutar de la felicidad, creo que todo llevado al límite es malo y contraproducente con la idea que tengo de felicidad, por lo tanto la justa medida o el justo equilibrio entre la búsqueda agónica de sensaciones/vivencias/experiencias nuevas y el carpe diem, es el umbral de felicidad personal.

Os dejo la lectura de este cuento para que obtengáis vuestra propia moraleja:

 CUENTO DEL EMPRESARIO Y EL PESCADOR:
Iba un día un empresario caminando por la playa, con su vestimenta acorde, traje caro, reloj caro, gafas caras... cuando se encontró con un pescador liado con su pequeña embarcación. El empresario se acercó el humilde hombre y le preguntó por su actividad. El pescador respondió:
-Pues acabo de llegar de pescar, estoy terminando de recoger las redes y en breve iré a casa.
El empresario asombrado preguntó, iniciando esta conversación:
-¿Cómo es posible que usted, a las 2 de la tarde, ya haya terminado con su jornada de trabajo y pueda irse a casa? ¿Cómo trabaja usted normalmente?
-Yo me levanto normalmente sobre las 8. Nos sentamos mi mujer, mis hijos y yo en la mesa a desayunar, nos tomamos un café, y acompaño a los pequeños al colegio. A eso de las 9 vengo aquí, preparo el barco y salgo a pescar. En unas 4 horas he recogido suficiente para poder comer, aunque sin grandes lujos, toda la familia. Después de comer tengo un rato para dormir la siesta, y más tarde voy a recoger a los niños del colegio. Estamos juntos por la tarde y al día siguiente, otra vez a pescar.
-Pero buen hombre, ¿cómo puede usted trabajar así? -propuso el empresario con su visión de negocio-. ¿No se da cuenta de que podría ampliar su jornada otras 4 horas y sacar hasta el triple de pescado, que podría vender para sacar un dinero extra?
-¿Y para qué lo quiero? -respondió el pescador dudoso.
-¿No es evidente? ¡Con ese dinero usted en poco tiempo podría comprar un barco más grande y en mejores condiciones!
-¿Y para qué quiero otro barco? -dijo el pescador sonriendo.
-¿Es que no lo entiende? Con un barco más grande podrá mejorar su pesca, aumentar el negocio y en pocas semanas seguro que tendría el dinero suficiente para comprar otro barco y contratar patrones.
El pescador sorprendido y riendo contestó:
-Pero, ¿y para qué quiero tener más barcos y patrones?
-¡No me lo puedo creer! Por supuesto para aumentar increíblemente la producción, ganar mucho más dinero y comprar todavía más barcos. ¡En meses o semanas tendría usted una flota de 80 barcos! ¡La producción sería increíble!
-Pero sigo sin entender para qué necesito tantos barcos y tanta pesca. -apuntó el pescador que ya no podía aguantar la risa.
El empresario, casi perdiendo los nervios y dando el caso por perdido añadió:
-¿Usted no entiende que con una flota tan grande, empleados contratados y un negocio tan grande, podría tomarse la libertad y la tranquilidad de reducir su jornada de trabajo a sólo 4 horas, ir a comer a casa con su mujer y tener la tarde libre para dormir la siesta y poder ir a recoger a los niños al colegio?
El pescador sonriente sólo añadió:
-Y, ¿no tengo ya todo eso?







No creo que haya que conseguir las estrellas para ser felices… 
¿Que opináis vosotros?