miércoles, 26 de junio de 2013

Gente Tóxica


En este nuevo post quiero hacer una reflexión en alto, quiero compartir con vosotros un hecho curioso del que todos o casi todos somos conscientes pero nunca nos hemos detenido a observarlo.



Quiero hablar de la gente toxica, ¿Que se entiende por gente toxica? Yo entiendo por gente toxica aquellas personas que nos intoxican con sus dosis de odio, celos, envidias, arrogancia, chantaje emocional,... son personas cercanas a nosotros, personas de las que sin darnos cuenta acaban influyendo de alguna forma u otra en nuestro carácter, en nuestra forma de comportarnos...
Todos tenemos ejemplos de personas toxicas, personas que pueden hacernos cambiar de humor solo por su forma de ser, es difícil darse cuenta de esto, incluso es difícil saber si uno mismo es una persona toxica, ya que a simple vista todos parecemos felices con la vida que llevamos..
 

 Este término se puso de moda tras la publicación del libro de Bernardo de Stamateas (Lectura que recomiendo), donde se identifican los diferentes perfiles de gente toxica, así como algunos consejos para intentar evitarlos:



Os dejo un breve resumen de los diferentes tipos de gente tóxica, por si podéis reconocer a alguien entre ellos:
El sociópata
El más peligroso de los seres tóxicos. De entrada cae excelentemente, regalándonos el oído, pero miente sin pestañear para conseguir lo que quiere.
Carece de escrúpulos, es incapaz de asumir responsabilidades, y los sentimientos y derechos de los demás no le interesan lo más mínimo.
Ni el sentido común: si le conviene, no duda en contradecirse. Su palabra favorita es 'yo'; es engreído y se jacta de todo.
¿El mejor modo de reconocerlo? Mire bien su rostro; no mueve un músculo, no expresa emociones.
Y es que no las siente en absoluto
El mediocre
La desidia y el pasotismo son muy contagiosos. Pese a que no suelen hacer daño más que a ellos mismos, los mediocres pueden envenenar también a las personas más abiertas y vitales si logran convencerlas para ver la vida desde su punto de vista.
Su toxicidad puede lograr incluso que uno acabe yendo a trabajar cada vez más desmotivado, en una burbuja de depresión.
¿La solución? Recordar siempre que la elección de nuestros compañeros de ruta depende solo de nosotros.
El arrogante o presuntuoso
Soberbios, vanidosos y pedantes, los tóxicos de esta especie están convencidos de estar siempre en lo cierto y de tomar, sin margen de error, las mejores decisiones. Si no ganan, empatan. ¿Perder? Jamás. Siempre tienen preparada una respuesta, sobre cualquier tema, hasta el punto de memorizar grandes frases para soltarlas en el momento adecuado y parecer mejores que los demás. Desde luego, reciben las opiniones ajenas con suficiencia.
«¿Estás realmente seguro?» es su frase típica. Déspotas intelectuales, aman pontificar, y cualquier medio es bueno para mantener viva la atención de los otros, porque que nadie lo dude solo sus opiniones importan. Si les toca escuchar, suspiran, hacen gestos, muecas, expresando que también sobre eso tienen una opinión; y, desde luego, mejor. En el trabajo intentan convencer a todos de que son indispensables, pero el creerse perfectos los hace equivocarse con frecuencia. Alentados por su errada autopercepción, se hacen daño ellos solos: un buen grado de autoestima es indispensable, pero tener más de la cuenta los vuelve ciegos ante sus errores. Hasta que un día 'ven', aunque no lo confiesen. Pero suele ser demasiado tarde.
El victimista
Convencido de que el mundo un lugar terrible está en su contra, rezuma negatividad por cada poro, regodeándose con su mala suerte pero sin hacer nada para cambiar las cosas ni su propia situación. Su resentimiento contra todo es tan intenso que contagia con su pesimismo a quien lo escucha.
Aunque lo peor de sus dotes es una enorme habilidad para que los demás nos sintamos culpables de su situación desesperada.
El humillador
Goza rebajando a sus víctimas hasta desequilibrarlas emocionalmente. Encuentra auténtico placer en ello. Finge ser nuestro amigo y querer ayudarnos, pero en verdad solo recaba datos sobre nuestros defectos para dejarnos mal a los ojos de los demás. Jamás se quita la máscara, a menos que alcance una posición de ventaja sobre nosotros. Entonces sí, no duda en llegar incluso al insulto explícito y la humillación directa. A un tóxico de este calibre hay que vigilarlo con atención: sus continuos 'recaditos' pueden crearnos un sentido de inferioridad que nos pondría aún más en sus manos; si logra condicionar nuestra vida con sus actitudes, podríamos llegar incluso a convencernos de que lo hace por nuestro bien.

El envidioso
No le cabe en la cabeza que los demás triunfen por haberse sacrificado o haber trabajado con tesón y talento, y está siempre rumiando sobre lo que los otros tienen y él no. Siembra cizaña en forma de cotilleos llenos de malicia, rumores y críticas infundadas. En su versión más radical, busca
directamente destruir a quienes envidia maltratándolos verbalmente y rebajando todos sus logros ante quienes los valoran. Para él, quien se mantiene en forma yendo al gimnasio no es más que un narcisista con la cabeza hueca; quien asciende, un pelota de los jefes o una ligera de cascos, y así sucesivamente. En el fondo, sin embargo, quien más sufre es precisamente él, que desea ante todo lo que nunca tiene. Y conseguirlo no resuelve
su conflicto.
El agresivo verbal
Su primer objetivo es hacernos sentir débiles e ineptos. Ofensivo e intimidatorio, incluso su cara, cuando se enciende, resulta belicosa, igual que su tono de voz, siempre atronador. Su violencia psíquica puede dejarnos una huella no menor que la de un maltrato físico. Intentar razonar con ellos es perder el tiempo: aunque un día exaltasen nuestra inteligencia, al día siguiente cuando más tranquilos nos encontremos podrían lanzarnos la pulla más brutal. ¿Consuelo? Estos seres tóxicos no saben entablar relaciones duraderas y terminan solas, abandonadas por todos quienes habían entrado en relación con ellos.

El jefe autoritario
Un déspota que goza imponiendo su voluntad y necesita constantemente sentirse legitimado a base de humillar a quienes trabajan para él
Mantienen el control atemorizando e insultando incluso al personal, hasta el punto de convertir en una insoportable carga lo que habría podido ser un proyecto interesante en el que implicarse. A menudo, estas personas autoritarias no se revelan como tales hasta que, por fin, obtienen el ansiado cargo directivo; un momento antes su toxicidad era insospechable. En los casos más extremos odian a quienes consideran inferiores y boicotean a los que destacan: nunca soportarían ser superados por un subordinado. Su afán de control es tal que llegan a inmiscuirse en el tiempo libre de sus empleados. ¿La mejor defensa? La ley, que ya reconoce el delito de 'mobbing'.

El cotilla maldicente
Es un especialista en crear mal rollo en el trabajo sin ningún remordimiento. Sus indiscreciones pueden compro-meter a sus colegas más competentes, y todo sin el menor provecho para él, que se realiza solo con ser escuchado y ver que sus versiones cuelan. Nada ambiciona más que saberlo todo de todos, y si no lo sabe, exagera lo que cree saber o se lo inventa directamente, en lo que es un auténtico talento. ¿Su secreto? Hacer creíbles sus fábulas a partir de una enorme cantidad de detalles conocidos o, en todo caso, coherentes. Nuestra única defensa ante él es mantenernos a distancia y no contarle jamás nada. En cualquier caso, cabe recordar que casi todos participamos alguna vez en la propagación de cotilleos, siquiera para comentarlos. Es útil un poco de autocrítica para no volvernos tóxicos a nuestra vez.
El neurótico
A muchos tóxicos podría calificárselos de 'malos', pero no a los neuróticos, que perjudican tanto a los demás como a sí mismos. Y, aunque pueden causar mal, no suelen tener maldad. Viven poniéndose metas inalcanzables y, si somos sus socios, esperarán lo mismo de nosotros. Su perfeccionismo se convierte casi siempre en manía y quieren controlarlo todo, incluyéndonos, desde luego, hasta el punto de recurrir las veces que hagan falta al chantaje emocional. Pero no son malos; al contrario, quisieran gustar a todo el mundo de un modo casi infantil. Fantasiosos y autosuficientes, no escuchan consejos, pero están más que dispuestos a prodigar su ayuda 'a todos'. Entre ellos, los peores son los supertóxicos castradores, los que nos ayudan solo para poder decirnos alguna vez: «Con todo lo que he hecho por ti, ¿y me lo pagas así?».


Desde este post no quiero volver a decir lo que Stamateas ya nos cuenta en las páginas de su libro, yo voy a apelar al sentido común de cada uno e intentar evitar la toxicidad en nosotros, ¿¿¿COMO??? pues un primer ejercicio que os voy a proponer, es LA SONRISA, algo tan fácil y tan poco utilizado en el día a día.
Hace ya un tiempo, un amigo me comentó que se había dado cuenta que los españoles sonreímos poco o nada, y he estado observando este fenómeno y tiene razón en parte, ya que es cierto que la gran mayoría no sonríe pero hay gente que si sonríe, y analizándolo un poco más me he dado cuenta que el mayor volumen de gente sonriente se concentra en niños y personas mayores, lo que me hace sacar varias conclusiones:
                - Con la inocencia de la niñez conservamos la sonrisa por la inconsciencia de otro tipo de preocupaciones que no es la de VIVIR.
                - Con el paso de los años conservamos la sonrisa precisamente por lo contrario, porque conocemos el resto de preocupaciones, pero sabemos que lo realmente importante es VIVIR.

Y mi pregunta es ¿Tenemos que perder la inocencia, o recibir tantos palos/ desilusiones en esta vida para darnos cuenta de lo realmente importante y establecer unas prioridades adecuadas? Es triste darse cuenta de esto, pero creo que con un poco de esfuerzo, se puede conseguir no caer en un estado de toxicidad alarmante, ni dejarse contagiar por estas "personas toxicas", y para todo aquel que quiera comprobarlo, lo animo a sonreír diariamente, a sonreír al realizar la compra, al entrar en un sitio nuevo, al cruzarnos con alguien que nos mire, a sonreír a los compañeros de trabajo/clase... Y ¡¡comentadme que sucede!!
Lo que también es cierto, es que los extranjeros suelen sonreír más que nosotros, solo hay que observarlos, ¿Son más felices, tienen menos preocupaciones? no lo creo, su única diferencia es el lugar de nacimiento, y creo que esa puede ser la clave, pero aquí necesito vuestras opiniones para poder averiguar el porqué.....

 ¿No os habéis sorprendido algún día estando enfadados sin tener motivo aparente, o estando deprimidos sin tener ningún motivo tampoco? O ¿días en los que nos levantamos contentos y sin embargo, llega alguien que nos cambia el humor para el resto del día?....... ¿Vamos a dejar que este tipo de "personas toxicas" ejerzan tanta influencia sobre nosotros? a partir de ahora cuando os veáis en una situación así, recordad que el control de nuestras emociones lo vamos a tener nosotros mismos, y que con una sonrisa seremos capaces de salir de la espiral de toxicidad para afrontar las cosas desde otra perspectiva….



miércoles, 22 de mayo de 2013

Apadrina Una Palabra

En el post de hoy quiero reivindicar lo nuestro, en concreto, reivindicar nuestro idioma, quiero dejar constancia de la riqueza y variedad del lenguaje español.  Nuestra lengua, el castellano o español es la tercera  lengua más hablada del mundo, tras el Inglés y el chino mandarín con más de 460 millones de hablantes en todo el mundo y para hacernos una idea de la riqueza de nuestro vocabulario, de todas estas personas, nadie conoce la totalidad de palabras de nuestro lenguaje, un total de 88.000 palabras contenidas en el diccionario de la R.A.E.












De un tiempo a esta parte, cada vez más, escuchamos en todos los ámbitos de la vida cotidiana palabras importadas del inglés para definir términos nuevos o reinventados, yo desde aquí quiero abogar por que no mueran palabras en nuestro idioma, y porque intentemos utilizar o buscar sinónimos de palabras en Castellano para referirnos a esos conceptos nuevos, palabras que todos entendamos....

Un ejemplo claro y simple de esto, no hay charla, o reunión que se precien en la que no aparezcan varios anglicismos: brainstrorming, coaching, workflow,...
"tras el brainstorming llegamos a la conclusión de que mediante un proceso de coaching con la empresa filial y siguiendo los workflow adecuados, los beneficios podrían incrementarse en un 10%"
"tras las ideas expuestas en la reunión se llegó a la conclusión, de que ayudando a la empresa filial con la experiencia que nos avala, y siguiendo los procesos adecuados, los beneficios pueden verse incrementados en un 10%"

Con esta exposición no quiero que penséis que estoy en contra de que se adopten palabras en otras lenguas para definir nuevos términos surgidos, pienso  que la convergencia de lenguas es positiva, ya que no ganaríamos nada con rechazar un término que se emplee en inglés, francés, catalán, italiano... aislándonos con una creación exclusiva nuestra


Noviembre de 2001 y marzo de 2003 (1.ª carga), abril de 2003 y junio de 2004 (2.ª carga), julio de 2004 y diciembrede 2006 (3.ª carga) y enero de 2007 y junio de 2007 (4.ª carga).
 

En la actualización del diccionario (la 22ª edición) publicada en 2001 se retiraron ni más ni menos que 6008 palabras. Por contra, se incorporaron 11425 nuevas entradas, así que el saldo neto es positivo (5417 palabras). Por lo que no hay peligro de que el idioma “adelgace” demasiado.
Ejemplos de palabras eliminadas son “depós” (sinónimo de “después” que jamás había oído), “tesaurero” (sinónimo de “tesorero”) o “fallazgo” (sí, aún estaba este arcaísmo de “hallazgo”), porque el idioma está vivo y las palabras mutan, como hemos visto unas nacen, otras cambian y otras mueren por desuso
Y como no tenderle una mano a palabras como:  berlina, gandul, lapo, majadero, morriña, quicio, sarasa, tremebundo....que están al borde de la extinción y probablemente no aparezcan en siguientes revisiones del diccionario de la lengua de la Real Academia Española.


         Sin darnos cuenta hay palabras que poco a poco desaparecen de nuestro vocabulario sin hacer ruido, simplemente porque pasan de moda, porque evolucionan, o porque el término que definen ha quedado en desuso....


Un ejemplo de la mutación de palabras es el siguiente:

Los lectores menos jóvenes sabrán de lo que les hablo si digo:
- 'En el último guateque se organizó un buen jolgorio...' (estas palabras ya casi no se usan, paraos a pensar cuando fue la última vez que las utilizasteis....si es que lo habéis hecho..)
Por el contrario, solo los más jóvenes me entenderán si digo:
- ‘Todos sus tuit son demasiado frikis…. ’
Es cierto que la palabra “Tuit” no está admitida en el diccionario de la RAE, pero ya está propuesta para que sea incorporada en próximas revisiones, y  tiempo al tiempo, porque tampoco era pensable que palabras como Ketchup, sandwich o kebab formasen parte de nuestra lengua y ahí están...
Mi propuesta para este post es que penséis en una palabra que queréis “apadrinar”, porque os de cierta "morriña" perder del habla castellana, para que de una u otra forma al volver a leerla/escribirla evoquemos los recuerdos que de ella nos vienen a cada uno de nosotros a la mente, y la utilicemos, evitando así que esa palabra caiga en desuso, mi aportación a la causa es la palabra achaque, es una palabra que cada vez escucho menos, y que siempre me ha parecido una palabra graciosa, una palabra entrañable para expresar excusas, dolencias,... ¿Cuánto hace que no escucháis esa palabra? Algunas palabras mueren por zonas geográficas, no sé si será el caso de la palabra que he elegido,  pero puedo aseguraos que hace mucho tiempo, que no la escucho, y no utilizo esa palabra… (tampoco la he visto escrita desde hace mucho tiempo…)




Os animo a que dediquéis unos segundos de vuestro tiempo a pensar y compartir con todas las personas que lean este post alguna de esas palabras…



Es triste que desaparezcan las palabras que amamos; son nuestra memoria y nuestra identidad. No obstante, es inevitable; el lenguaje, como el ser vivo que es, no se detiene: sigue adelante y evoluciona impulsado por la comunidad de sus hablantes. Y eso, así nos duela -así muramos un poco en ese devenir-, no deja de ser algo fascinante. Unas palabras queridas mueren y otras, inesperadas, nacen. A pesar de las academias -la policía del idioma-, hay demasiados vándalos sueltos tratando de transgredir, de inventar, de crear nuevos sentidos....

¿Peligra el idioma? Si hemos de creer a los lingüistas, no. Todos estos transgresores son, hasta cierto punto, inofensivos. Actúan sólo a nivel de las palabras, del léxico, que es apenas la superficie de una lengua. Grave sería que se afectara su estructura: la sintaxis. Y ahí nuestro español luce robusto


                La decisión de eliminar palabras del Diccionario no se hace a la ligera. las supresiones tienen que contar con la aprobación de las 22 Academias de la Lengua Española, igual que sucede con las incorporaciones y modificaciones.

De cualquier forma, las palabras nunca mueren. El Diccionario Histórico que preparan las Academias se encargará de acogerlas, por muy humildes derivados que sean, y contará su evolución a lo largo de los siglos.

Os dejo un enlace con algunas de las palabras que se incorporaron en la última revisión de nuestra lengua al diccionario de la R.A.E :   Nuevas incorporaciones 

domingo, 14 de abril de 2013

STOP

Quizás el de hoy sea un post un poco diferente a los que he escrito hasta ahora, pero hace tiempo que llevo dándole vueltas a escribir sobre este tema, quizás para reflexionar en voz alta, quizás para llegar a entender algo más, o simplemente para compartir mi inquietud con vosotros.

Hace algún tiempo, leí un post que puso un amigo mío en su blog de viajes, sobre la búsqueda continua del ser humano, pensando el tema, me di cuenta que efectivamente estamos en un continuo perseguir  de cosas/situaciones/sensaciones... Todo esto lo hacemos en nuestro objetivo de encontrar la felicidad, un ejemplo de esto:
Cuando somos pequeños queremos ser mayores (porque no se nos tiene en cuenta....) y estudiar cosas interesantes, cuando vamos al instituto queremos ir a la universidad (porque nos da independencia, y oportunidad para hacer lo que "vocacionalmente" queremos...) , cuando estamos en la universidad queremos trabajar  (porque no tenemos dinero...), cuando empezamos a trabajar en nuestro primer trabajo, pensamos en que necesitamos buscar otro (Porque no nos da el suficiente dinero...) cuando cambiamos de trabajo, queremos ascender al siguiente peldaño(porque el valor de nuestro capricho excede nuestras posibilidades actuales...) cuando tenemos una casa, queremos una más grande, cuando tenemos una más grande, queremos una mejor, con mas jardín, y piscina privada, y cuando tenemos todo eso, queremos otra casa en la playa o la montaña donde ir de vacaciones... Cuando tenemos un coche, queremos otro mejor, otro más grande, otro que corra más, o quizás varios para los distintos usos que les vayamos a dar..

Otro ejemplo de continua búsqueda de bienes no materiales que llevamos a cabo los humanos: cuando estamos solteros queremos una pareja, cuando tenemos una pareja queremos casarnos, y cuando estamos casados queremos tener niños, cuando tenemos niños queremos que estos crezcan y nos den nietos...
Es como si tuviésemos que ir marcando checks en el transcurso de nuestra vida que nos garantizan que nos harán más felices....



De todo esto llego a dos conclusiones:
                - Paramos alguna vez en nuestra continua búsqueda y consecución de "cosas"?
                - Porque estamos en continua búsqueda y consecución?
               
Es a esto a lo que quiero llegar a contestar.... en mi caso, creo que la mayoría de las veces, no se ha conseguido algo cuando ya se está pensando en conseguir lo siguiente, lo que me lleva a pensar si realmente se valora lo que se consigue, si nos paramos a disfrutar lo que con tanto esfuerzo  conseguimos. Creo que se pierde el objetivo una vez que la meta está alcanzada, o simplemente perdemos el interés en algo que vemos realizable, y claro, entramos en esta espiral de búsqueda-consecución que nos absorbe y no nos da tiempo ni para pensar o disfrutar de lo que vamos alcanzando
En cuanto al porqué estamos en continua búsqueda tampoco queda muy claro y tampoco sabría dar una explicación concreta, pero pienso que nos mentalizamos en que la consecución de lo anhelado nos hace felices, y es cierto que así es, pero...... ¿DISFRUTAMOS DE ELLO REALMENTE? hemos oído mil veces el refrán de  "No es mas rico el que mas tiene sino el que menos necesita...." pero... nos hemos parado a analizar por un momento nuestra actitud? Es difícil llevar a la práctica, y más en el tipo de sociedad que vivimos que nos invita a esa continua búsqueda-consecución-deshecho.

               - Si, claro que nos hemos parado a analizarla, e incluso nos engañamos diciendo que son metas personales, profesionales para una mayor realización personal/profesional, y es cierto que experimentamos un crecimiento profesional y personal, pero ¿En todos los casos? ¿Merece la pena siempre esta continua búsqueda, ansiedad por conseguir?
Incluso a las personas que no entran en esta espiral las tildamos de personas "sin inquietudes", "personas vacías"... (Así justificamos nuestro comportamiento...)

Os invito a que hagáis una reflexión sobre estas dos cuestiones tras leer lo anterior:
               

- ¿Sabemos que nos hace felices realmente?
- ¿Disfrutamos de lo que tenemos?


 Quizás no sepamos que nos hace felices, pero si lo que no lo hace, y desde luego, acumular cosas, creo que no lo hace, por eso hago esta reflexión y el propósito de disfrutar de cada cosa que hagamos, de pararnos a pensar y sentir las sensaciones que experimentemos, de valorar los logros conseguidos e intentar que las cosas sean menos efímeras pudiendo así romper el circulo o espiral búsqueda-consecución-deshecho, y valorando la felicidad personalmente, sin patrones o conductas que nos aseguren que ha funcionado "en otros casos"... En definitiva se trata de realizar un ejercicio de parada en nuestras ajetreadas vidas (ajetreadas por que estamos inmersos en la consecución de alguna nueva meta o reto...) valorando si merece la pena pasar de largo momentos que quizás no volvamos a repetir, situaciones o experiencias que no volveremos a sentir, por el simple hecho de creer que nos espera algo después que nos hará mas felices..

Con esto no quiero decir que sea malo ser una persona con inquietudes o que afrontar retos y metas personales/profesionales nos priva de disfrutar de la felicidad, creo que todo llevado al límite es malo y contraproducente con la idea que tengo de felicidad, por lo tanto la justa medida o el justo equilibrio entre la búsqueda agónica de sensaciones/vivencias/experiencias nuevas y el carpe diem, es el umbral de felicidad personal.

Os dejo la lectura de este cuento para que obtengáis vuestra propia moraleja:

 CUENTO DEL EMPRESARIO Y EL PESCADOR:
Iba un día un empresario caminando por la playa, con su vestimenta acorde, traje caro, reloj caro, gafas caras... cuando se encontró con un pescador liado con su pequeña embarcación. El empresario se acercó el humilde hombre y le preguntó por su actividad. El pescador respondió:
-Pues acabo de llegar de pescar, estoy terminando de recoger las redes y en breve iré a casa.
El empresario asombrado preguntó, iniciando esta conversación:
-¿Cómo es posible que usted, a las 2 de la tarde, ya haya terminado con su jornada de trabajo y pueda irse a casa? ¿Cómo trabaja usted normalmente?
-Yo me levanto normalmente sobre las 8. Nos sentamos mi mujer, mis hijos y yo en la mesa a desayunar, nos tomamos un café, y acompaño a los pequeños al colegio. A eso de las 9 vengo aquí, preparo el barco y salgo a pescar. En unas 4 horas he recogido suficiente para poder comer, aunque sin grandes lujos, toda la familia. Después de comer tengo un rato para dormir la siesta, y más tarde voy a recoger a los niños del colegio. Estamos juntos por la tarde y al día siguiente, otra vez a pescar.
-Pero buen hombre, ¿cómo puede usted trabajar así? -propuso el empresario con su visión de negocio-. ¿No se da cuenta de que podría ampliar su jornada otras 4 horas y sacar hasta el triple de pescado, que podría vender para sacar un dinero extra?
-¿Y para qué lo quiero? -respondió el pescador dudoso.
-¿No es evidente? ¡Con ese dinero usted en poco tiempo podría comprar un barco más grande y en mejores condiciones!
-¿Y para qué quiero otro barco? -dijo el pescador sonriendo.
-¿Es que no lo entiende? Con un barco más grande podrá mejorar su pesca, aumentar el negocio y en pocas semanas seguro que tendría el dinero suficiente para comprar otro barco y contratar patrones.
El pescador sorprendido y riendo contestó:
-Pero, ¿y para qué quiero tener más barcos y patrones?
-¡No me lo puedo creer! Por supuesto para aumentar increíblemente la producción, ganar mucho más dinero y comprar todavía más barcos. ¡En meses o semanas tendría usted una flota de 80 barcos! ¡La producción sería increíble!
-Pero sigo sin entender para qué necesito tantos barcos y tanta pesca. -apuntó el pescador que ya no podía aguantar la risa.
El empresario, casi perdiendo los nervios y dando el caso por perdido añadió:
-¿Usted no entiende que con una flota tan grande, empleados contratados y un negocio tan grande, podría tomarse la libertad y la tranquilidad de reducir su jornada de trabajo a sólo 4 horas, ir a comer a casa con su mujer y tener la tarde libre para dormir la siesta y poder ir a recoger a los niños al colegio?
El pescador sonriente sólo añadió:
-Y, ¿no tengo ya todo eso?







No creo que haya que conseguir las estrellas para ser felices… 
¿Que opináis vosotros?

miércoles, 6 de marzo de 2013

Avance Tecnológico Vs Lógica

Avance Tecnológico Vs Lógica


El otro día mientras viajaba en el metro, observando a las personas que había a mi alrededor en el vagón,  me di cuenta que casi un 60% de los ocupantes del vagón estaba amenizando su trayecto con su dispositivo móvil (consultando internet, leyendo el correo, chateando, comentando en alguna red social…), otro alto porcentaje estaba absorto en la lectura en sus flamantes ebook, y la inmensa mayoría llevábamos los cascos conectados a nuestro ipod/mp3,mp4… lo cual me llevo a plantearme alguna cuestión ¿Cómo amenizaban los trayectos los usuarios de la red de metro hace 15 años? ¿Cómo amenizarán los trayectos los usuarios en 20 años? Independientemente de si es mejor o peor para las interrelaciones personales/humanas el avance de la tecnología, (a estos pros y contras dedicaré un post en algún otro momento…), me surgió un gran interrogante






 ¿Hay límite en el avance?


En la actualidad tenemos palabras en nuestro vocabulario que hemos ido incorporando poco a poco tales como ipod, mp3, mp4, Tablet, ebook, Facebook, usb, … etc, que llevan implícito un avance tecnológico desconocido hasta hace 10 años, propongo un experimento para que me contéis de las especificaciones que a continuación detallo de uno de los productos más vendidos actualmente si el 100% del contenido es comprensible :


Tab de 10,1" con sistema operativo Android 4.0 Ice Cream Sandwich con una interfaz de usuario intuitiva para aplicaciones móviles como Youtube. Google Search, o Google Maps. Con Procesador Dual Core 1,0 GHz,  dispone de WiFi 802.11 b/g/n para que estés siempre conectado, además de Bluetooth 3.0 y DLNA, También tiene conexión USB 2.0, Incorpora una cámara trasera de 3 Mpx , y una delantera VGA para usarla como webcam. Todas estas prestaciones podrás gracias a que la Tablet se ha equipado con una batería estándar Li-ion de 7000 mAh



 Para una persona hace 10/15 años, la gran mayoría de estos conceptos eran inexistentes, y para muchos impensables, que para lo que se necesitaban varios dispositivos, se integrasen en uno solo (teléfono, cámara de fotos, reproductor de música, ordenador personal…) es en esta parte donde quiero centralizar vuestra atención.




         El avance tecnológico se produce a una velocidad casi de vértigo, y ya no solo el avance tecnológico, si nos remontamos un par de siglos atrás y les hablamos a los moradores de la tierra en esa época de clonaciones animales, vegetales, e incluso de células humanas, sin duda nos tomarían por locos y hasta quizás tendríamos que enfrentarnos a la hoguera… voy más lejos, algo para nosotros tan familiar como las palabras avión, tren, cohete espacial, eran imposibles unos cuantos siglos atrás, igual de asombroso resultaría ver la expresión en la cara de esa gente al contarles que algún día el hombre pisaría la luna….


 

Por todo esto, quiero que os hagáis la siguiente pregunta ¿Dónde está el límite? ¿Creéis que dentro de un par de siglos palabras como clonaciones humanas, teletransporte o viajes en el tiempo serán posibles?





-          Independientemente de los límites supuestamente impuestos por manos poderosas en contra del avance científico y tecnológico porque va en contra de sus propios beneficios y que intenten frenar los avances tecnológicos y científicos, un ejemplo de este caso serían las compañías de transportes, ya que con el teletransporte dejarían de tener sentido..,

-          Si aplicamos la lógica y pensamos un poco, llegamos a la paradoja de que si fuesen posible los viajes en el tiempo, por ejemplo, mucha gente querría, o querríamos estar en el descubrimiento de América, o en el entierro de Jhon Lennon, o en el momento que la humanidad vibró con el primer paso del hombre en la luna, y sin embargo llegamos a la conclusión de que no es posible, ya que se sabe de forma cierta, que en la orilla de la playa a la que llego Colon al descubrir América no había millones de personas esperándolo, ni tampoco cuando Armstrong pisó la luna había millones de personas viendo como lo hacía, es más, la lógica nos dice que si fuesen posibles los viajes en el tiempo, podríamos modificar los acontecimientos, evitando por ejemplo que asesinasen a Lennon   y así poder seguir disfrutando a día de hoy de su música, o incluso hubiésemos mantenido vivos durante mas tiempo a genios que murieron y con el avance actual en la medicina podríamos haber alargado su vida… o impedido que los padres de grandes dictadores se conociesen y así no nacieran y evitasen muchas muertes inocentes…

  
 -          Pero para todo esto, también se ha inventado y creado una posibilidad, que contemplaría un avance en este sentido que desafía a la lógica y son los mundos o universos paralelos, y existirían tantos como variables posibles dentro de un mismo suceso o acontecimiento, y nos permitiría explicar por qué para nosotros no existe gente en la playa de América y cómo fue posible que Hitler naciese, y sin embargo para nuestros vecinos de universo, Hitler no existió y Colón llegó a la costa mientras multitud de personas lo esperaban en la orilla como si de una macrofiesta se tratase…

¿Qué opináis vosotros? ¿Creéis que los avances científicos/tecnológicos tienen límite? ¿Os da miedo pensar que quizás en 30 años no controlemos el vocabulario empleado debido a la terminología? ¿O simplemente pensáis que las investigaciones se centraran en mejorar nuestro sistema de bienestar actual, sin ser grandes avances? No sé…, quizás deberíamos poder contestar este post dentro de 5 siglos…. (Quién sabe) y seguro que las respuestas a estos interrogantes nos sorprenderían!!



PD: Si es cierta la teoría de los universos paralelos, ya es mala suerte, el que hayamos ido a parar al mismo que los políticos que nos gobiernan actualmente….aunque por otro lado, que suerte la mía por estar compartiendo universo con cada uno de vosotros!!

domingo, 3 de febrero de 2013

¿Caprichos o Misterios?

Hace un tiempo estuve en Salamanca de nuevo, ciudad que no deja de sorprenderme por su múltiple belleza arquitectónica, así como por la calidez de sus habitantes, si no has estado nunca en esta ciudad, y te hablan de ella, lo primero que piensas es en la Universidad, ya que es la universidad más antigua de España que existe en la actualidad y una de las cuatro más antiguas de Europa abiertas actualmente, tras las de Bolonia, Oxford y París (hoy La Sorbona). Pero una vez que has estado paseando por sus calles y contemplando sus múltiples edificios de gran valor arquitectónico, te das cuenta que Salamanca es mucho más que la universidad. Y es sobre uno de ellos, y en concreto sobre el contenido existente en uno de ellos, el cual me inspiró a escribir este primer post del blog. 

La catedral de Salamanca no es conocida por poseer dos catedrales en una (la nueva o de la Asunción de la virgen y la vieja o de Santa María), tampoco es conocida por poseer varios estilos arquitectónicos de construcción diferentes (Románico y Gótico para la catedral vieja, Gótico tardío y Barroco para la catedral nueva) estos datos en si, ya hacen de este monumento algo único y bastante peculiar, pero no habría de ser hasta bastante tiempo después de su construcción, y por un artista diferente a los maestros de obras originales de ambas catedrales, por lo que esta construcción erigiría su fama actual y por la que es mundialmente conocida.

En la puerta de Ramos (norte), frente al Palacio de Anaya, puede observarse la anacrónica figura de un astronauta esculpida en el flanco izquierdo. Con motivo de acoger Salamanca la exposición Las Edades del Hombre en el año 1993, se decidió restaurar la Puerta de Ramos, muy deteriorada por el paso del tiempo. Durante esta restauración, el astronauta fue labrado en piedra en 1992 por el cantero Miguel Romero, siguiendo la tradición de incorporar un elemento contemporáneo en cada restauración.


Este dato para muchos viajeros y turistas es totalmente desconocido, y no dejan de asombrarse cuando contemplan en su fachada la figura del astronauta, elucubrando todo tipo de teorías sobre como en los tiempos de construcción de esta catedral (1513-1733) se adelantaban a la carrera espacial surgida bastante tiempo después y vaticinando la “pinta” que tendrían esos hombres que pelearían por ser los primeros en colonizar el espacio…..



Pero éste no es el único elemento contemporáneo introducido por el autor en la fachada de esta catedral: Debajo del astronauta se encuentra un lince, a su derecha un toro, debajo del toro se puede ver un dragón con un helado de tres bolas que está sonriendo. Más a la derecha, junto a la puerta, hay tres figuras: un cangrejo de río, una cigüeña y una liebre que representan, respectivamente, agua, cielo y tierra en Salamanca.



     Otro caso muy distinto es el de la rana en la fachada de la universidad de esta misma ciudad ninguna de las teorías está probada y posiblemente la Rana siga siendo un misterio y de ahí su encanto. Se sabe que los artistas y escultores de la época firmaban sus obras con símbolos y la Rana podría ser uno de ellos, aunque también se baraja otra hipótesis, como su simbología bíblica, representando la lujuria. Es una teoría muy plausible, tratándose de la fachada de la Universidad, donde la vida alegre, las fiestas y el alcohol no eran un mito, sino una realidad entre la población estudiantil. Y lo que es más curioso aún es que la Rana es realmente un sapo, que en el ideario religioso es un símbolo femenino que representa al pecado.

             Documentándome para escribir este post descubrí que existen muchos edificios emblemáticos que esconden pequeños caprichos incrustados por autores restauradores a la espera de ser descubiertos por los turistas y viajeros más audaces, he aquí alguna muestra de ellos:

·        En la geografía española contamos entre otros con:

    
     Un teléfono móvil esculpido en piedra, se puede observar en la Catedral de Calahorra, en la Rioja. Debajo de él aparece grabada la fecha de la restauración 1996





     En la iglesia de Santa María la Mayor, en Trujillo, el cantero Antonio Serván labró el escudo de su equipo favorito de fútbol: el Atlético de Bilbao.





   

     La Catedral de Palencia luce con claridad y orgullo la figura de un fotógrafo entre las gárgolas del ábside. Es José Sanabria, un conocido fotógrafo de principios del siglo XX y un personaje muy popular en Palencia que se dedicó a fotografiar el patrimonio artístico de la capital y la provincia. Lo inmortalizó para siempre con su cámara entre las piedras de la bella desconocida, el arquitecto palentino Jerónimo Arroyo.



 
    
     Un combate de boxeadores fue el “capricho” de los restauradores del Monasterio de Santa María de Sandoval, en Villaverde de Sandoval, León. Se trata de un detalle reciente que data de las intervenciones llevadas a cabo en el monumento a finales del siglo XX, en la década de los setenta.


  


   
     Menos conocido es el tuno de la iglesia de San Benito, sin embargo, también obedece al deseo del restaurador de dejar su firma entre las volutas y espirales de este céntrico templo salmantino. La figura, que tiene su jubón y bombachos de tuno tallados en piedra de Villamayor, porta un laúd o bandurria, y su postura es como si fuese a tocar o a iniciar la ronda, puesto que se encuentra mirando hacia arriba. El tuno de San Benito también fue tallado en la restauración que sufrió el templo en el año 1995, por Miguel Romero.



·        Algunas de las extravagancias encontradas en el resto del mundo:
Darth Vader en una gárgola de la neogótica Catedral de Washington:

Fue a raíz de un concurso infantil para tallar una gárgola que representara el rostro del mal. Ganó Darth Vader.

Entre otras muchas como vidrieras con la formula de la energía de Einstein y ángeles tallados con abrigos y bolsos tras restauraciones……

¿Creéis que se trata de una forma de estropear el patrimonio? O simplemente ¿da otro toque mágico a edificios populares, para que sean recordados de una forma diferente? ……Yo creo que el sentido del humor no está reñido con el trabajo serio y responsable de restauradores, por eso me parece bien que la forma de firmar sea añadir este tipo de elementos que le da un “toque de color y travesura” diferente, dejando la huella del restaurador…. ¿Qué opináis vosotros? ….